
Con los avances médicos y la presión social de tener un cuerpo perfecto, la cirugía se ha convertido en el aliado ideal para lucir como deseas y como desean los demás.
Nuestro rostro es, quizá uno de las zonas de mayor preferencia, en donde se realizan pequeñas cirugías, que terminan en grandes cambios.
La Rinoplastia se centra en el área nasal, zona muy delicada ya que se encuentra en la pirámide facial más prominente de la cara. Como todo órgano que no tiene par en el cuerpo (las orejas, los ojos, etc.) se ubica en el centro de nuestra faz.
Esta cirugía debe ser realizada con sumo cuidado ya que un movimiento excesivo puede crearte un nuevo rostro y eso puede significar una variación de personalidad, por otro lado un movimiento brusco puede significar la muerte.
Las formas como se realizan son diversas, dependiendo de cómo se desee abordar.
Pueden ser:
Abiertas. Es la más recurrente y mucho más cómodo para el cirujano, ya que tiene una mejor vista del área que se desea operar. Consiste en el levantamiento de la piel desde los dientes superiores hasta el tabique nasal.
Cerradas. Este método es más complicado, ya que el área se mantiene cubierta. Para realizar este tipo de intervención es necesario, en muchos casos, la endoscopía. Sólo se levanta un poco el dorso para introducir una lima de 2mm con la que se hará la operación.
Luego de realizada la operación, el alta se da el mismo día al cabo de unas horas, el vendaje se lleva de 2 a 3 semanas y es necesario tomar abundante líquido ya que ocurrirá sequedad bucal debido a la respiración oral.
Tomando los analgésicos y haciendo caso a las recomendaciones de doctor, pronto podrás lucir tu nuevo y mejorado rostro.